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El pañuelo rojo: de película

Como en muchas ocasiones, gracias al imaginario colectivo de los Estados Unidos, las películas abren los ojos sobre fenómenos que ocurren en sus distintas industrias del entretenimiento: aprendimos el significado de la Encefalopatía Traumática Crónica de jugadores en la NFL por la encarnación de Will Smith al médico forense Bennett Omalu y por supuesto, la estructura con la que un equipo sin presupuesto puede armar una novena casi campeona: Moneyball.

Hablando de esta última, hay una cita crucial: “las formas en las que se piensa el beisbol son medievales”. Ahora, en medio de las negociaciones de la Agencia Libre, destacan Bryce Harper y Manny Machado con el campamento de primavera encima y con los jugadores que ya reportan con los equipos, aún no han podido firmar. Otros peloteros como Justin Verlander han salido a decir que esto es producto de un sistema roto.

Y en parte hay algo de razón: si se ven los números de los agentes libres más deseables, en palabras de Verlander: “es un gran punto de inicio para la re-construcción de un plantel”. Sin embargo, en la otra mano, dadas las condiciones de fechas para la firma, se puede permitir el drama en el que se especule que un MVP de la Liga Nacional podría (difícilmente) quedarse sin equipo a los 26 años.

Y esto es producto de una inflación de contratos: cuando Harper rechazó 10 años y 300 millones de dólares ofrecido por los Nationals, se puede entender la dimensión de sus intenciones, que con las penalizaciones en el contrato colectivo por firmas mayores a los 206 mdd dejan a los equipos sin mucha maniobra. Y con las ganas.

No hay duda que la industria del deporte en Estados Unidos es incluso, un asunto de identidad: “el pasatiempo de América”, sin embargo, ¿realmente hasta qué punto un jugador puede decidir cuánto vale? Basta con voltear a ver al vecino: en la NFL, ninguno de los seis quarterbacks mejor pagados pudo llegar a la postemporada.

Pero al final, las dos perspectivas presentan argumentos dignos de una telenovela: otro guión de película. Medieval. Un equipo valiente en reluciente armadura sobre el corcel que viene a entregar todo por la prenda amada. Una que quizás, no será más que una ilusión que venda playeras y boletos, cuando más. ¿Vivirán felices para siempre? La moraleja parece ser que no entendieron Moneyball.

 

@omarrgc

Omar García
Cuando era niño, mi sueño siempre fue ser un jugador más valioso del Super Bowl. Apenas vi mis habilidades atléticas supe que sería un riesgo… para el que me viera jugar. Un día, negado a vivir como un fanático más, encontré en el periodismo la oportunidad de estar alrededor de este juego… aunque después de todo, sigo siendo un fanático más. Packer/Puma/Diablo/Met/Magic

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Omar García

Omar García

Cuando era niño, mi sueño siempre fue ser un jugador más valioso del Super Bowl. Apenas vi mis habilidades atléticas supe que sería un riesgo… para el que me viera jugar.

Un día, negado a vivir como un fanático más, encontré en el periodismo la oportunidad de estar alrededor de este juego… aunque después de todo, sigo siendo un fanático más.

Packer/Puma/Diablo/Met/Magic