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El partido más grande: Francia

El contendiente, pero el siempre perdedor. La nación gala formó parte de la primer parte de la historia en las Copas del Mundo, gracias a que este torneo fue idea de un hijo francés: Jules Rimet.

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Por demás es conocido que el primer partido, el gol inaugural y la victoria debut son propiedad del país azul, blanco y rojo, cuando derrotaron a México 4-1 en el Estadio de Pocitos en Montevideo.

Sin embargo, aunque no clasificaron a la segunda ronda en aquel campeonato inaugural, las siguientes participaciones tuvieron un éxito relativo, con unos cuartos de final alcanzados para el Mundial que organizaron en 1938, perdiendo ante el campeón y a la postre también ganador del torneo, Italia.

A partir de ahí, la intermitencia hizo presa a la selección francesa, intercalando participaciones que terminaban en la primera ronda, otro en semifinales y en otras ocasiones no pudiendo clasificar.

De hecho, entre Chile 1962 y Alemania 1974, sólo se pudieron clasificar al Mundial de Inglaterra, donde rescataron un empate frente a México, pero fue todo.

Sin embargo, más tarde en el siglo XX, una estrella conquistó el firmamento del mundo futbolístico y se convirtió en bastión para que la selección gala se convirtiera en favorita para las instancias definitorias en las Copas del Mundo: Michel Platini.

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En España y México, alcanzaron las semifinales, con partidos por demás memorables como la batalla de Mestalla que perdieron en la antesala de la final ante Alemania y aquella tanda de penales frente a Brasil en el Estadio Jalisco. Sin embargo, el saldo fue un tercer lugar en la justa de 1986.

Y de nuevo oscuridad: Francia no jugó ni Italia 1990, ni Estados Unidos 1994.

Pero el calendario tenía una fecha reservada para el regreso: 1998. Ahora como el primer país en recibir dos Mundiales en el continente europeo.

Y con la sombra de Platini todavía rondando la historia reciente, una generación liderada por Zinedine Zidane y acompañado de Fabien Barthez, Thierry Henry, Emmanuel Petit, Patrick Vieira, Bixente Lizarazu, Laurent Blanc, Lilian Thuram, Robert Pires y David Trezeguet, entre otros.

En fase de grupos, dominaron con toda autoridad: tres juegos, mismo número de victorias con nueve goles a favor y sólo uno en contra: 3-0 frente a Sudáfrica, 4-0 a Arabia Saudita y 2-1 frente a Dinamarca.

Su llave entonces se abrió: en octavos, despacharon a Paraguay 1-0 y a Italia en penales. Para las semifinales, se enfrentaron a la sorpresiva Croacia que les jugó de igual a igual, aunque terminaron por sucumbir.

Entonces Francia llegó a su primer final de Copa del Mundo. Enfrente tenían a los campeones reinantes y al gran protagonista de la historia en este torneo: Brasil.

Ronaldo, Rivaldo, Romario, Roberto Carlos, Cafú, Taffarel, por mencionar algunos nombres universalmente venerados en el medio.

Ahí, el Stade de France se convirtió en la nueva casa definitiva de Les Bleus. El pasado Parc des Princes, hogar de Platini se quedó como un buen recuerdo, pero este nuevo estadio, significaba el escenario del duelo más importante en la historia de Francia.

Francia dominó desde el principio. Llegadas que perforaban una y otra vez la defensiva, pero no la red. Brasil ese día no tuvo la magia que siempre le caracteriza. Quizás el tiro centro que Barthez detuvo en la línea fue la máxima emoción carioca.

Entonces, Petit cobró el tiro de esquina. Una parábola perfecta que terminó en la frente de Zinedine Zidane. Francia cantó su primer anotación.

Después de la anotación, los galos seguían tocando la puerta y fue hasta que otro tiro de esquina, este del lado izquierdo, se encontró con la misma testa de Zidane, quién puso el 2-0 parcial para el primer tiempo.

Aunque ajustados, Brasil seguía sin abrir el marcador, ya fuera por fortuna o por aciertos de la zaga y portería francesa.

Y Francia se quedó con 10. Una falta en tres cuartos de cancha dieron la segunda amarilla para Marcel Desailly. Pero ello no puso el partido ni cerca de un duelo parejo. En una descolgada ya en tiempo de compensación, Emanuel Petite sentenció el cotejo: 2-0. Francia finalmente era campeona del mundo.

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Omar García
Cuando era niño, mi sueño siempre fue ser un jugador más valioso del Super Bowl. Apenas vi mis habilidades atléticas supe que sería un riesgo… para el que me viera jugar. Un día, negado a vivir como un fanático más, encontré en el periodismo la oportunidad de estar alrededor de este juego… aunque después de todo, sigo siendo un fanático más. Packer/Puma/Diablo/Met/Magic

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Omar García

Omar García

Cuando era niño, mi sueño siempre fue ser un jugador más valioso del Super Bowl. Apenas vi mis habilidades atléticas supe que sería un riesgo… para el que me viera jugar.

Un día, negado a vivir como un fanático más, encontré en el periodismo la oportunidad de estar alrededor de este juego… aunque después de todo, sigo siendo un fanático más.

Packer/Puma/Diablo/Met/Magic

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