Destacado Imprenta Lo de hoy

El precio del pasillo

Dos equipos en la cancha. Un pasillo. Un par de filas que delimitan un espacio y que, sin mucho aspaviento, representan gran parte de nuestro actuar humano. En medio han marchado líderes de tribus, reyes y príncipes, siendo todos ellos el centro de atención; la persona ante la cual todos se deben postrarse e inclinarse. Desde el ámbito deportivo, crear un pasillo es de reconocer el triunfo de un equipo rival en una competición. Sí, pero es más que eso.

Barcelona y Real Madrid ponen el tema sobre la mesa cada vez que uno u otro consigue un título e inmediatamente después se ven las caras. Las rivalidades deportiva, geográfica e histórica se entremezclan en declaraciones de cada bando, sin llegar a un verdadero ganador. Llama la atención que en cada rueda de prensa previa a un enfrentamiento entre ambos –ya sea en la primera o segunda vuelta– salga la pregunta de si se hará pasillo al campeón, sin embargo, lo único que salen son excusas irrisorias, desde el “no tenemos porqué hacerlo” hasta “no lo hacemos porque no participamos en el mismo torneo”. La última declaración surgió en diciembre pasado y pertenece a Guillermo Amor, director de relaciones institucionales del club catalán, haciendo alusión al mundial de clubes conseguido por los Merengues.

El último pasillo registrado sucedió en la temporada 2007-2008, cuando el Barcelona de Frank Rijkaard homenajeó al acérrimo rival en el Santiago Bernabéu por haber refrendado su título de liga. Desde entonces el pasillo ha sido un tabú para ambos equipos, siendo sus declaraciones tan rebuscadas como sus excusas para no volverlo a hacer, a pesar de saber que juntos han dominado la escena europea en los últimos años.

La pelea por ser el número uno ha dejado el terreno de juego para pasar a lo protocolario. A aquello que queda estampado en fotografías de los medios deportivos como muestra de la “hegemonía”. Y si se analiza desde otra perspectiva, el pasillo no está dirigido hacia el que camina por el centro de él, sino hacia los fanáticos, cuya retórica sobre porqué su equipo es el mejor se basa en dicha acción.

En realidad, la pregunta no tiene tanto que ver con el por qué no lo harían, sino qué implica hacerlo. Esta frase es sumamente capciosa, ya que se encuentra en una delgada línea entre el reconocimiento y la subyugación. Entre felicitar y arrodillarse. Entre admirar y envidiar. Increíble pensar que unos cuantos metros tengan todas estas dicotomías en el fondo.

@alfredo_crosby

Alfredo Gutiérrez
"El segundo lugar es siempre el primero de los perdedores"... Ayrton Senna. Incursionándome en el periodismo deportivo. Los deportes, mi pasión. Los medios de comunicación, mi futuro hogar. El futbol, el hockey sobre hielo y el futbol americano son mis más grandes aficiones.

Comments

comments

Conoce al autor

Alfredo Gutiérrez

Alfredo Gutiérrez

"El segundo lugar es siempre el primero de los perdedores"... Ayrton Senna. Incursionándome en el periodismo deportivo. Los deportes, mi pasión. Los medios de comunicación, mi futuro hogar. El futbol, el hockey sobre hielo y el futbol americano son mis más grandes aficiones.

Comentar

Comentar

Your email address will not be published. Required fields are marked *