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Entre los barrotes y la duela

Por: César Cuervo


Ir a la cárcel o llegar a la NBA. Eran los únicos dos destinos disponibles que tenía, a los ocho años, Terry Rozier, quien hoy en día busca eliminar con los Celtics, a LeBron James y su Cavaliers, y con ello, disputar su primera final en la mejor liga de basquetbol del mundo.

Antes de tocar un balón de baloncesto, tuvo en sus manos una pistola, producto de su complicada infancia. El base de Boston nació en una de las ciudades con mayor tasa de criminalidad de Estados Unidos y su padre apenas tenía 18 años en ese momento. Dos meses después, ingresó a prisión por robo con intimidación.

No conoció a su padre hasta los ocho años, pero fue su madre la que hizo todo lo posible por sacarlo adelante. Con su papá en la cárcel, era lógico pensar que ese era uno de los destinos probables para Terry, pero el baloncesto llegó en el momento indicado a su vida y lo alejó de las calles, el alcohol y la drogadicción.

Luego de ser elegido por los Celtics en el Draft del 2015, el Boston Globe entrevistó a Rozier y a su madre, quien reveló que en casa tenía tres pistolas ubicadas en diferentes zonas porque no sabían en qué momento podían necesitarlas, debido a los problemas que su esposo había dejado antes de entrar a la cárcel.

El mismo deportista confesó en esa entrevista que a muy temprana edad jugó con pistolas cuando su madre estaba distraída. A los ocho años, su padre salió de la cárcel y fue cuando pudo convivir un poco con su hijo, pero un año después volvió a las andadas y fue sentenciado a 13 años de prisión.

En agosto próximo, Terry Rozier Padre saldrá de la cárcel y podrá reencontrarse con su hijo, ya como una figura de la NBA.

Cuando el 25 de junio del 2015, los Boston Celtics eligieron a Terry Rozier como número 16 del Draft, el recluso número A494-214, del correccional Lake Erie, en Ohio, gritó de júbilo. Su hijo, había elegido la NBA, en lugar de compartir celda con su padre…

@elCesarCuervo

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