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El pañuelo rojo: ¡Ay Jalisco, no te rajes!

Entre 2012 y 2017, México estuvo presente en por lo menos, la final de la Serie del Caribe y en tres ocasiones durante este lapso terminaron con el gallardete: Yaquis de Ciudad Obregón, Naranjeros de Hermosillo y Venados de Mazatlán concretaron las proezas.

Sin embargo, durante las últimas dos ediciones: 2018 y 2019, los conjuntos tricolores apenas han podido sumar dos triunfos por cinco descalabros, entre los sotaneros Tomateros de Culiacán el año pasado y el 1-2 que marcan los Charros de Jalisco en esta ocasión, celebrada en Panamá.

La final se ve compleja para los mexicanos, ya que necesitan ganar su partido restante y esperar que los Cardenales de Lara caigan ante el representativo cubano, Leñadores de las Tunas, para, dependiendo el balance entre carreras recibidas y anotadas puedan aspirar por el pase, que dada la situación de dos grupos de tres conjuntos sólo hay un boleto disponible.

Pero la perspectiva histórica plantea una barrera compleja: México, aunque comparte una de las regiones donde mejor se practica a la pelota, la etiqueta de gigante es apenas perceptible en comparación a República Dominicana, Cuba o Venezuela. De hecho, no hay una novena que haya terminado más veces al sótano de la competición, con 21, hasta ahora, que representan seis menos que Puerto Rico y la nación de las ocho estrellas.

Para agravar la situación, los Charros podrían quedar como el sexto conjunto mexicano en debutar como últimos del torneo, uniéndose a los Algodoneros de Guasave de 1972, Yaquis de Obregón un año después, a los Venados de Mazatlán en el 74, Tomateros de Culiacán de 1978 y Mayos de Navojoa del 79. Las únicas novenas del circuito occidental mexicano en terminar arriba fueron los Naranjeros de 1971 que terminaron segundos, al igual que los Cañeros de Los Mochis trece años después, además de las Águilas de Mexicali, única escuadra en llevarse el título en su primer oportunidad en el 86. La última novena en ir por primera vez a una Serie del Caribe fueron los Potros de Tijuana de 1988, que terminaron en tercer lugar con .500 en los standings.

Después de la revisión, Jalisco ganó su tercer encuentro ante las Tunas y abre la esperanza para aspirar al milagro y no dejar a México cantando otra vez: “yo lo que quiero es que vuelva, que vuelva conmigo la que se fue…”

 

@omarrgc 

Omar García
Cuando era niño, mi sueño siempre fue ser un jugador más valioso del Super Bowl. Apenas vi mis habilidades atléticas supe que sería un riesgo… para el que me viera jugar. Un día, negado a vivir como un fanático más, encontré en el periodismo la oportunidad de estar alrededor de este juego… aunque después de todo, sigo siendo un fanático más. Packer/Puma/Diablo/Met/Magic

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Omar García

Omar García

Cuando era niño, mi sueño siempre fue ser un jugador más valioso del Super Bowl. Apenas vi mis habilidades atléticas supe que sería un riesgo… para el que me viera jugar.

Un día, negado a vivir como un fanático más, encontré en el periodismo la oportunidad de estar alrededor de este juego… aunque después de todo, sigo siendo un fanático más.

Packer/Puma/Diablo/Met/Magic